The Beatles Integral

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viernes, 5 de julio de 2013

¿HAY VIDA DESPUÉS DE LOS BEATLES? GRUPOS ESPAÑOLES (I)

Sé que mi afición por los grupos españoles que conocí entre 1980 y 1982 es el aspecto más controvertido de mis gustos musicales. Quiero decir: es el aspecto en el que menos coincido con la gente que tiene más o menos mis gustos.

Pero en música, cuando de verdad amas la música, tienes que ser auténtico. No queda otra. Y yo tengo que reconocer ese pecadillo de juventud. Del cual, por cierto, no me he arrepentido.

En realidad, todo comenzó así:






Un día de marzo o abril de 1980 me estaba duchando con la radio puesta y sonó "Enamorado de la moda juvenil". Me quedé paralizado. Fue una iluminación. Supe que algo nuevo e importantísimo había comenzado en mi vida.

Esta canción la tenemos demasiado escuchada. Estoy convencido de ello. Por eso ya no caemos en el valor tremendo de muchos de sus recursos. La manera en que las voces se citan y responden sobre el dibujo de la guitarra distorsionada es hiperestimulante. Y cuando esas voces se encuentran en la parte que dice "... al pasar por la Puerta del Sol", pues hombre... no es que sea "Baby's in black", pero está francamente bien. (Aparte de lo excitante que resultaba oír música auténticamente pop en tu idioma y con referencias a cosas y a lugares familiares).

Después de ese impacto inicial, y dado que apareció el disco de los Knack al que me referí en la entrada anterior, mi relación con los grupos nacionales quedó aplazada hasta el verano. Y fue allí, en las tórridas tardes extremeñas de revolcones por los suelos delante del televisor, cuando vi aparecer en el mítico programa "Aplauso" a varios de esos grupos, que me encandilaron.

Recuerdo a Alaska y los Pegamoides. Sí. Toda regla tiene su excepción, y si bien no me arrepiento de la afición de aquellos años, el de Alaska sí que es un grupo que cada día entiendo menos cómo me podía gustar tanto. Sí que es verdad que tenía la cosa aquélla infantil y casi iconoclasta que tanto aprecio en el rock... Eso de decir: "¡Qué maravilla! ¡Eso puedo hacerlo yo!". Pero era demasiado, la verdad.

En el comienzo del nuevo curso sí que vinieron las mejores novedades. Descubrí Radio-3. Y no sólo eso: un fantástico programa de Radio Segovia FM que presentaba un ser especial y maravilloso llamado Fernando Vírseda (... puf... hace unos meses me acordé de él y busqué por la red... espero que alguien me pueda decir que lo que encontré es un error... que se trataba de otra persona...). "Chocolate". Allí sonaban todos los nuevos grupos.

A Fernando Vírseda le gustaban, sobre todo, los Trastos.






Ese lanzamiento fue un bluf. Hicieron una especie de Tequila-2 que no funcionó.

Las tres grandes novedades de aquel otoño fueron, para mí, las siguientes:

Primera: el L.P. de Nacha Pop. ¡Que absurda y deliciosa historia ésa de que el disco tenía un error con el "corte de acetato" (que me aspen si sé de qué se trata) y tuvieron que cambiar (o como se dice en Segovia: "descambiar") todos los ejemplares vendidos en las primeras semanas!






(No pensaríais que iba a malgastar un solo microbite del universo virtual enlazando "Chica de ayer", ¿no?).

Segunda: el E.P. de Mamá. Seguido, de inmediato, en mi experiencia personal, por una cinta con maquetas que había conseguido un amigo mío, que veinte años después alguien tuvo el buen gusto de publicar en C.D. y que para mí constituye (típica afirmación recóndita y apodíctica de ésas que me generan tantas enemistades) el mejor producto de la música de aquellos años:






Es sorprendente cómo evidencia esta canción una asimilación tremenda de la música que se hacía por entonces en el mundo anglosajón: Elvis Costello, Any Trouble, Squeeze... Y encima con un acento propio.


Tercera: el E.P. de los Secretos. A mí el grupo de los Urquijo, con su permanencia excesiva y con eso de las rancheras, se me ha llegado a hacer casi odioso. Pero aquel debut fue impactante:






 (No pensaríais que iba a malgastar un solo microbite del universo virtual enlazando "Déjame", ¿no?).

Había más cosas, claro. Los Zombies, con su "Groenlandia". "Para ti", de Paraíso...

Pero al final para mí lo que quedó de todo aquello fue lo más recoleto; lo más fresco y primitivo. Creo que la espontaneidad adolescente era la aportación propia de esa música. Por eso, a mí los discos solían decepcionarme. Prefería las maquetas caseras. Y cuanto más pretencioso era el lanzamiento, mayor era mi decepción. Yo quería seguir escuchando la Verdad emocionante que encontraba en voces que desafinaban de puro sentimiento:






O canciones que te ayudaban a ser feliz (agridulcemente feliz, claro) por ser adolescente en un mundo que era adolescente.




3 comentarios:

  1. Claro. Si hubieras pinchado la chica de ayer o déjame,..me hubieras decepcionado.
    El diagnóstico de Los Secretos y sus rancheros, absolutamente compartido.
    Y, ahora, con todo este material delante uno se da cuenta que había una mina de pop. Y dónde está ahora esa veta (suspiro).
    And the winner is (para mi): Radio Futura.

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    1. jajaja. Estoy seguro de que entiendes esas omisiones.

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  2. Si quitamos las rancheras de los Secretos, lo que queda es muy bueno. Y al menos coherente. Quiero decir, tiene un microcosmos, una atmósfera que atraviesa toda su obra. No me negarèis que el verso: y te he cantado al son de acordes aùn no inventados (Pero a tu lado) no es hallazgo mayùsculo.
    Saludos.

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